domingo 21 de septiembre de 2008

El rapto de Perséfone

Cuenta Homero que hubo un tiempo en el que la hierba siempre era verde y espesa y las flores nunca marchitaban. No existía el invierno, ni la tierra seca, ni el hambre. La artífice de esto era Deméter, la cuarta esposa de Zeus. De este matrimonio nació Perséfone, una hermosa joven adorada por su madre.

Un día, pasó por allí el terrible Hades con su carro tirado por caballos. Enamorado de la belleza de Perséfone, la raptó para llevarla a su reino, el mundo de los muertos. Deméter, al no encontrar a su hija, emprendió una peregrinación de nueve días y nueve noches. Al décimo día, Helios (el Sol), que todo lo ve, se atrevió a confesarle quién se había llevado a su hija.

Irritada por la ofensa, Deméter decidió abandonar sus funciones y el Olimpo, la morada de los dioses. La tierra quedó desolada y sin ningún fruto. Privada de su mano fecunda, las plantas no crecían y los animales morían. Ante este desastre, Zeus se vio obligado a intervenir, pero no pudo devolverle a su hija. Perséfone ya había probado la granada, el fruto de los infiernos, y por eso le era imposible abandonar las profundidades y regresar al mundo de los vivos. Sin embargo, se pudo llegar a un acuerdo: como Perséfone había comido seis semillas de granada, permanecería seis meses junto a Hades en el submundo, y otros seis junto a su madre.

Es por esto que, cada año, cuando Perséfone regresa con su madre, Deméter muestra su alegría haciendo reverdecer la tierra, con flores y frutos, marcando la llegada de la primavera.

2 comentarios:

JuAnO dijo...

Cuanta cultura...primero Sailor Moon continuando con mitologia...

Anónimo dijo...

demeter le dió a la humanidad el regalo del trigo, es genial el mito...
yo lo di en un examen (saquè 4)

=)

love U

EZEQ!...